EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bién los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no.-En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina- se suele decir". JOAQUN VIDAL VIZCARRO: El Toreo es Grandeza.

jueves, agosto 11, 2016

AUSENCIA DEL TORO, EN LOS 250 AÑOS DE LA PLAZA DE ACHO

           Joselito torea en la Plaza de Acho a Rico-Rico, berrendo en negro, de la ganadería del Olivar - el 04 de enero de 1920

La empresa mexicana Casa Toreros anunció el pasado 5 de agosto los carteles que formarán parte del homenaje por los 250 años de la llamada "Feria del Señor de los Milagros" que se celebrará en la Plaza de Acho de Lima, en octubre de 2016. 

Carteles toreristas, impuestos por las figuras, apoderados y los empresarios, con el silencio cómplice de la prensa taurina  sobre-cogedora y nullum consulta a los aficionados que con nuestra pasta dejada en la taquilla sostenemos el, por ahora, próspero negocio. 

Ciertamente, gran parte de los aficionados de esta parte del charco, estamos cansados. Esperábamos que al conmemorarse 250 año de Acho, en honor al TORO (REY de la Fiesta) se pudiera ver por lo menos una corrida de toros bravos (española, colombiana o mejicana), con el trapío y tipo de una ganadería no comercial. Toros que sean fieros y encastados. Con el toque suficiente de nobleza que no empalague, que venda cara su muerte tras pasar por una dignísima tercera suerte de varas ejecutada a ley y exigir la papeleta en la muleta; y que aquel digno MATADOR que tenga el valor de enfrentársele, lejos de plantearle una faena preconcebida y aburrida, lo domine y someta con los recursos lidiadores que el toro amerite. 

En suma, los aficionados sólo esperábamos una tarde en la que la EMOCIÓN sepulte al SOPOR en homenaje a los 250 años de Acho, otrora Plaza de TOROS de abolengo y rancia estirpe. y no precisamente estos cartelitos, en los que las figuras comparecerán con sus toritos bajo el brazo:

- Domingo 30 de octubre: Novillos de La Centinela para Rafa Serna, Andy Younes y Luis López.

- Domingo 6 de noviembre: Toros de Garcigrande para El Juli y Andrés Roca Rey, mano a mano.

- Domingo 13: Toros de Camponuevo para Manuel Escribano, Daniel Luque y Ginés Marín.

- Domingo 20: Toros de Zalduendo para Alberto López Simón, Joaquín Galdós y una exhibición de recortadores españoles.

- Domingo 27: Toros de Juan Pedro Domecq para Enrique Ponce, Alejandro Talavante y Joselito Adame.


- Domingo 4 de diciembre: Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey.

POCHO PACCINI BUSTOS
LIMA -PERÚ.

jueves, julio 28, 2016

GAONA - JOSELITO ; JOSELITO - GAONA

"Una tarde inolvidable, un hombre impresionante atravesó el ancho corredor del Hotel Imperial. De figura imponente a pesar de los años, sus movimientos eran firmes como el acero y flexibles como el mimbre.
- ¡ Rodolfo Gaona ! - exclamó Ruy al verle, avanzando, con los brazos abiertos, al encuentro del abrazo de su antiguo compañero de "sustos".
Los que se abrazaban eran dos hombres de una planta extraordinaria. Distintos uno del otro, como el Sol de la Luna, pero ambos igualmente majestuosos, igualmente orgullosos de su raza.
Gaona nos invitó a su casa, cosa que nos sorprendió mucho, pues le habían dicho a Ruy, al preguntar mi maestro por él, que el gran torero azteca estaba neurasténico y no recibía a nadie.
Al entrar en la casa del célebre inventor de la gaonera sentí una emoción comprensible: era la primera vez que visitaba la casa de una figura, ya legendaria, del toreo. Reparé, sorprendida, que sobre las austeras paredes que nos rodeaban no había ni un solo recuerdo taurino. Gaona, que nos recibió en el hall, nos presentó a su mujer, una señora que fue en sus tiempos gran pelotari.
Durante la comida se habló de toros, y desde mi lugar en la punta de la mesa escuché ávidamente lo que el gran maestro decía sobre la "época de oro", que nunca conocí.
La conversación discurría naturalmente,hasta que se me ocurrió preguntarle a Gaona sus impresiones sobre algunos de sus compañeros.
- ¡Oh!- dijo el Califa,  recordando el pasado y refiréndose a una de las figuras de entonces -.Ese hombre era un rival venenoso... mandaba espontáneos pagándoles para estropear los triunfos a los demás.
No esperaba yo tan dura condenación.Mi mundo de toros era romántico y noble. ¿ Sería posible que existieran en él envidias y mezquindades ? ¡ Qué pena,que pena me daría...!
Miré algo confundida al torero que tenía enfrente,pero la expresión de éste no me tranquilizó...
era tan dura como la de una estatua de Cuauhtémoc que adornaba el Paseo de la Reforma.
- ¿ Y El Gallo ? - sugerí,ansiosa de saber si el Divino Calvo formaría parte de la lista negra del gran torero.
- ¡ Un genio ! -exclamó-. ¡ Era un muletero inconmensurable ! El más grande de todos los tiempos... tenía una muñeca... - El torero hizo el ademán de girar la muleta -. Este movimiento en él era inigualable. Mientras nuestro taxi de regreso al hotel "toreaba" el tráfico,no podía olvidar las revelaciones de Gaona. Eran duras, cortantes...,pero en él todo era así... fuerte,decidido,apasionado. Cuando hablara de El Gallo lo hiciera con la misma pasión con que anteriormente condenara a otros."
Fuente: Memorias. Conchita Cintrón,Espasa Calpe. año: 1,962 Páginas n° 143 y 144. 
                                                                                                                                    .......

                                    La competencia en el toreo (año 1916) 
                                             Para mejor lectura presionar sobre las imágenes

Fuente: Gaona - Joselito; por  Don Justo, Imprenta de Arahuetes y Villoria, Calle de Luis Vélez de Guevara, Madrid 1916.

domingo, julio 24, 2016

SIXTO VÁZQUEZ: LAS VENTAS 31 DE JULIO DE 1955

  1. LAS VENTAS 31 DE JULIO DE 1955
"Y sin dejarlo llegar al peto colocó la vara en lo alto" Fotos Cifra Gráfica

Escrito por Barico 
Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo. Año XII. Madrid 4 de agosto de 1955. N°580


Así lo escribió Joaquín Vidal Vizcarro, en su libro El Toreo es Grandeza:
"Por la decada de los cincuenta llegó a España el matador mexicano Jaime Bravo, que traía de picador a su paisano Sixto Vázquez. Si poco conocido era el matador, el varilarguero era un desconocido absoluto y nadie reparó en él. Hasta que hizo la suerte de varas. La revelación fue en Las Ventas. Primero había que verle cabalgar, dominando la montura con técnica de jinete consumado y evolucionando con torería. Citar después, un tanto terciado el caballo, que adelantaba exponiéndolo por los pechos. Cuando se arrancaba el toro, Sixto Vázquez se inclinaba adelante, se dejaba caer lateral, la vara en ristre, y adelantándola a la extensión natural del brazo, recibía la embestida hundiendo la puya en el morrillo. Pero, al tiempo volvía el cuello del caballo para librarlo del hachazo y con ese leve giro, más la fuerza de su brazo, empujaba al toro hacia fuera de la suerte y prácticamente lo dejaba en los vuelos del capote que el matador presentaba para el quite.Dicen que la suerte de varas no gusta al público. En efecto, no gusta la suerte que se hace mal, pero la de Sixto Vázquez - y la de algunos excelentes varilargueros que aún quedan-, sobre gustar, entusiasmaba; ponía al público en pie, y engrandecía el tercio, que adquiría una emoción y una belleza máximas. Concluida la lidia, Sixto Vázquez hubo de dar la vuelta al ruedo, y dio otras vueltas al ruedo en premio a sus actuaciones , tanto en LasVentas como en otras plazas."

domingo, julio 10, 2016

IN MEMORIAN


"Esta profesión es la más bonita, 
y también la más ingrata.....te da tardes de gloria, pero también te da tarde de amargura..."

En lo que va de este año, esta profesión ha cobrado la vida de nuestro compatriota el joven novillero peruano Renato Motta, la del matador mexicano Rodolfo Rodriguez "El Pana", y el joven matador español Victor Barrio.
Descansen en paz, dignos profesionales del toreo.







                                            

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hace 1 día












miércoles, junio 29, 2016

JULIO PÉREZ, "EL VITO" (Q.D.E.P.)

Julio Pérez "VITO" le comentaba a un extraordinario aficionado, "Mi Arma", (Germán Urrutia Campos) que: "El salir MARCHOSO era la PIEDRA ANGULAR de la SUERTE DE BANDERILLAS.....".   ¡¡¡¡¡¡¡Ahí queda eso¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Alfonso Navalón
A media mañana sonó una voz en el teléfono que se hacía familiar a pesar de los veinte años que llevamos sin vernos. Estuve dejándolo hablar hasta que soltó el: «¡Mi arma! ¿Pero ya no te acuerdas de tu amigo ‘Vito’?». Y de pronto saltaron un montón de recuerdos, de los muchos días que vivimos en entrañable armonía nuestra pasión por el toreo. Los que me siguen saben de sobra la profunda admiración que siento hacia este personaje singular, al que pongo siempre como ejemplo del más completo banderillero que he conocido. En la distancia, Julio ‘El Vito’ va recogiendo las crónicas que le mandan sus amigos o las que le pasaba un pariente que maneja Internet. El hombre ya no pudo aguantarse más y me llamó para contar lo feliz que se sentía con este reconocimiento, cuando los aficionados de ahora no saben lo que significó en la historia del segundo tercio. «¡Mi arma! ¡Guardo tus crónicas de ahora con más cariño que las que me hacía Corrochano en el ‘Abc’!». En mi larga historia de aficionado práctico no he disfrutado con nadie haciendo tentaderos como con este andaluz que derrocha gracejo y talento en sus chispeantes charlas. Para Julio es un vicio hablar de toros. No se parece a José Tomás ni a los toreros de ahora que se quitan el traje de luces y se convierten en ciudadanos anodinos, la gente que nos conoce dirá que estuve también muchos inviernos andaluces tentando al lado de Pepe Luis Vázquez y que no voy a comparar a un genio del toreo con un simple banderillero. Ya lo sé, pero Pepe Luis es más tímido y más reservado. Pepe Luis da muchas largas cambiadas porque no quiere complicarse la vida. A Pepe Luis hay que oírle después de las doce de la noche, cuando ya tiene encima media docena de güisquis. Como aquella madrugada en ‘El Toruño’ de los Guardiola, cuando andaba escribiendo ‘Los Toros del Sol’ y Don Salvador me reservó una sorpresa emocionante: «Usted habrá toreado cientos de vacas, pero seguramente no se habrá puesto delante de un cinqueño». Así que tragué paquete y afronté la prueba. Era un toro que no se podía lidiar porque tenía un bulto en el costado. Y allí estaba Julio ‘Vito’ con el capote pronto por si pasaba alguna ‘esaborisión’, y Pepe Luis con su discreción de siempre. Esa noche nos dieron las tantas hablando de toros. Los hijos de Pepe Luis (todavía unos niños) dormían en los divanes mientras el maestro de San Bernardo, sabiéndose entre los cabales, derrochaba sabiduría. Domingo Ortega siendo también seco en palabras, era más abierto cuando sabía que tenía auditorio digno de su sabiduría. Una noche después de tentar en su finca de Segovia nos quedamos de sobremesa con Antonio Bienvenida, el escultor Sebastián Miranda y Luis ‘El Estudiante’. Faltó Cañabate, que por entonces ya estaba muy malito, mientras el trepa de Zabala rezaba para que le dejara cuanto antes la tribuna de las hipocresías del ‘Abc’. Fue una de esas noches inolvidables donde el viejo filósofo de toros sentó cátedra de lo que debe ser un buen torero. El toreo por dentro Pero lo del ‘Vito’ era distinto a todo. Conocía el toreo por dentro y desde abajo, había sido figura de los novilleros, matador a la sombra de su padrino Carlos Arruza, luego el mejor banderillero de esta época y después también maestro en el arte de escoger en el campo la corrida que mejor le iba a cada torero, a cada plaza y a cada empresario. Entre Domingo Ortega y ‘El Vito’ hay la misma diferencia que entre una conferencia de Don Miguel de Unamuno y la vida del Lazarillo de Tormes. Por mucha gloria que alcance Unamuno, las aventuras de Lázaro quedarán para siempre en el alma del pueblo. Una hora me tuvo al teléfono. Un torrente de recuerdos. Entre lo mucho que habla Julio y lo poco que me gusta estar callado, había que recuperar el tiempo perdido. Lo conocí un invierno a principios de los sesenta cuando yo acababa de entrar en ‘El Ruedo’ y paramos a comer en el Parador de Bailén con Luis Miguel, Jaime Ostos y Luis Segura. Lo más curioso de aquella reunión fueron las ocurrencias de Lucía Bosé (todavía bellísima) traduciendo al idioma casero los tecnicismos de Luis Miguel. Su conclusión fue gloriosa: «O sea, que según Luis Miguel, el secreto del toreo está en la altura y la distancia que debe llevar la muleta durante la faena». Eso es lo que nos había querido explicar su marido en media hora de pontificar. De pronto, nos quedamos sorprendidos ante dos hombrones que estaban pegando carreras y saltando los setos del jardín. Eran ‘El Vito’ y Luis González que entonces iban de ‘pareja-espectáculo’ en la cuadrilla de Ostos. Iban a torear un festival en Andújar y aquella tarde Luis Miguel dijo que me fijara en un muchachote fornido de Zaragoza: «Ése acabará cuajando en un gran banderillero». Y no se equivocó. Aquel mañico era Pepito Gracia, hijo del conserje de la plaza de Zaragoza y padre de ‘El Tato’, el inesperado nuevo ‘manager’ de El Juli, que de pronto ha olvidado todo el cariño que siempre me ha tenido su familia y de la sorprendente memoria de su padre que se sabía algunas de mis crónicas y las soltaba de golpe en las muchas noches de juerga que pasamos juntos. Aquellos tentaderos No puedo reflejar en esta crónica la historia de esa hora telefónica anotando cuando íbamos a los tentaderos de Urquijo en el Cortijo de ‘Juan Gómez’. Allí se tentaba después de la feria de Sevilla cuando ya el sol achicharra. Empezábamos al amanecer y tentábamos diez vacas hasta que empezaba a calentar. Luego volvíamos a las siete hasta que se hacía de noche. Entonces probamos aquel semental ‘Dominó’, un prototipo de Murube que salió extraordinario. Se lo compró Litri en un millón de los de entonces (cuando las corridas valían sesenta mil duros) y fue un desastre de semental porque no ligó con ninguna vaca. Otro día fui a tentar a lo de Joaquín Buendía, cuando aquellos santacoloma salían rabiosos de casta y los toreros decían que tenían ojos de locos cuando los miraban. Mi sorpresa es que al empezar en la placita de la ‘Hacienda Bucare’ se presentó de improviso ‘El Vito’: «Mi arma, m’enterao de cazualidá que venías a lo de Buendía en la Venta de Antequera y m’a fartao tiempo pa’vení. No te vayas a equivocá que ezto no lo conoces, que aquí una vaca te pué rajá encuantito te encantilles...». «¡Julio!, si yo estuve ya en los de Isaías y Tulio Vázquez, en lo de Albaserrada y en los gracilianos de Arranz. Pero Julio seguía en sus trece: «Y que no te vayas a equivocar, que aquí te puede pasar de todo cuando más descuidado estés». No pasó nada. Las vacas salieron muy picantes pero manejables si se les tapaba bien la cara con la muleta. Mi amigo ‘Vito’ no respiró tranquilo hasta que no le dimos puerta a la última. Entonces comprendí el gran respeto que les tenían los toreros a los torillos terciaditos de Santa Coloma. Y por qué las figuras de ahora no han descansado hasta quitarlos de todos los carteles. Prefieren los borregos de Domecq porque ¡Dios te libre de un Santa Coloma listo! Amigo leal Julio defendió siempre mi amistad. Cuando el taurinismo empezó a odiarme por ‘derrotista’ siempre sacaba la cara por mí. Una noche en los premios de ‘Río Grande’ en Sevilla un grupo de cronistas andaluces empezaron a despotricar contra mí. Julio pegó un puñetazo en la mesa y los cortó en seco: «A los buenos toreros le hacen falta muchos críticos como Navalón, que sabe de esto y no cuenta mentiras como todos ustedes». Y desde entonces, cuando está él delante nadie se atreve a soltar una guasa contra mi persona. Algo parecido ocurrió años después con Antonio Ordóñez, también en los premios de ‘Río Grande’ cortó en seco a los difamadores y se extrañaron que siendo enemigos de muchos años sin hablarnos, el rondeño se pusiera de mi parte: «Entre todos vosotros no le llegáis a la suela del zapato». Seguimos otro par de años sin hablarnos hasta que un día hicimos las paces en la feria de Albacete, cuando Danielico Ruiz era solo el corralero de los Choperitas. Dios te guarde Julio’Vito’, flor de los banderilleros, rumbo y señorío de los toreros viejos, de los pocos que vivieron enamorados del traje de luces como la ilusión suprema de su vida. Y que sirva de ejemplo cómo un crítico maldito y un grandioso torero pueden ser amigos hasta la muerte.

Fuente: http://www.alfonsonavalon.com/paginas/ultimas%20cronicas/29.htm

Para visualizar los videos pichen sobre los enlaces: 

Fuente: ABC (Madrid) 05 de mayo de 1962. pagina 56.

lunes, junio 27, 2016

Madrid 1966: la despedida de Antonio Bienvenida

"El matador lidio seis toros de diferentes ganaderías, tipos y estilos (...). El orden durante la colorida fue perfecto,la lidia ejemplar, la ejecución limpia, el buen gusto exquisito, la actuación serena, los gestos señoriales, los detalles eximios , el dominio absoluto, la variedad extrema, interesante, imprevista..."


Fuente: ¿Por qué vuelven los toreros? Conchita Cintrón, Editorial Diana, México, 1978. P 41 a 71